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Fecha: 11 -Noviembre-2007

Clásica México entrevista a Irvine Arditti

Por Dulce Huet

Entre la variedad de géneros musicales ofrecidos en el XXIII Festival de México en el Centro Histórico realizado este pasado mes de marzo, destaca una segunda visita del Cuarteto Arditti a la Ciudad de México, dentro de las actividades de "Radar, espacio de exploración sonora". En esta ocasión, el Cuarteto Arditti, uno de los máximos exponentes de la música contemporánea en todo el orbe, (con más de 150 discos compactos, con obras de Stockhausen, Berio, Ades, Cage, Gubaidulina, Hosokawa, Kagel, Kurtag, Estrada y Neuwirth, entre muchos otros), ofreció dos recitales con obras tanto de autores consagrados, como son Brian Ferneyhough, (1943); Pascal Dusapin, (1955); Giacinto Scelsi, (1905-1982); y Helmut Lachenmann, (1935); como de autores menos conocidos, tales como James Clarke, ( 1957); y Paul Usher, (1970). Además de tres estrenos mundiales de compositores mexicanos: Marisol Jiménez, (1978); Juan Cristóbal Cerrillo, (1977) y Manuel Rocha (1963). Durante la visita, el cuarteto ofreció talleres de trabajo con ocho compositores en formación, cuyos trabajos fueron seleccionados previamente.

Unas horas antes del primer concierto, Irvine Arditti, (1953, Londres), violinista fundador de este conjunto (1974), y quien paralelamente ha desarrollado una extraordinaria carrera como solista construyendo un impresionante catálogo de grabaciones, muchas de las cuales han sido especialmente escritas para él, como lo son obras de Xenakis, Hosokawa, Francesconi, y Harvey, -entre muchos otros-, nos habla sobre el Cuarteto de Cuerdas, su trabajo y los talleres de que realiza con los nuevos compositores durante sus giras de conciertos.

D. Huet: ¿Por qué cree Ud. que el formato Cuarteto de Cuerdas ha sobrevivido tan exitosamente desde el siglo XVIII hasta nuestros días?

I. Arditti: Eso es muy interesante. En los talleres estoy mostrando, cómo era el pensamiento de Haydn respecto a la escritura de Cuarteto de Cuerdas. Probablemente nunca imaginó la gran riqueza que encontraría en el balance de los instrumentos; algo tan interesante; es un beso para el diálogo entre los instrumentos de cuerda. Pienso que su éxito es porque uno puede conversar en este lenguaje y de alguna forma funciona. Es muy diferente planear un Cuarteto de Cuerdas o un Trío de Cuerdas o un Quinteto de cuerdas o cualquier quinteto con solista, hay algo muy… quizás matemático acerca del cuarteto. El hecho de que haya cuatro cosas que juegan juntas. Dos instrumentos superiores, uno medio y otro bajo. Sólo los instrumentos bajos suenan extraño, entonces necesitas los dos violines para contrarrestar esto. Si, en el pasado, desde Haydn hasta nuestros días, hay aquí una tradición musical de cuarteto de cuerdas y alguna de la mejor música, con composiciones como… los Cuartetos de Beehtoven, los Cuartetos de Schubert, los Cuartetos de Bartók y los Cuartetos de Schoenberg, si nos movemos al siglo XX. Yo creo, que de alguna manera, la tradición tocó fondo después de la II Guerra. En el s. XX no había demasiados grupos encargando nuevas composiciones; había algunos, unos pocos, pero no demasiados. Y yo creo que esto fue parcialmente así, porque en la guerra la gente no encargó que se escribieran piezas para cuarteto de cuerdas. Entonces, sin siquiera saberlo realmente, nosotros, en la 2ª mitad del s. XX cambiamos un poco la escritura del Cuarteto de Cuerdas.

D. Huet: ¿Qué piensa acerca del futuro de la música para Cuarteto de Cuerdas?

I Arditti: Bueno, yo pienso que está floreciendo tanto como nosotros y otros grupos. Existen muchos grupos ahora que pueden tocar mucha música contemporánea, algunos incluso, -como nosotros-, casi exclusivamente. Yo creo que tiene un futuro favorable porque hay gente que quiere trabajar con compositores y tocar su música en diferentes países. Esto debe ser, seguramente, un buen ingrediente para trabajar. Esto es, en alguna medida, una clase de progreso del ensamble; del nuevo ensamble musical que formamos. Yo creo que hace 30 o 35 años en Inglaterra la "London Sinfonietta" fueron los primeros. Después el "Ensamble Modern", el "Ensamble Intercontemporain" en Paris. (No estoy muy seguro acerca del orden) Pero ahora hay muchos con los mismos instrumentistas tocando música contemporánea. Y es muy importante tener los mismos instrumentistas para asegurar la continuidad de todo esto.

D. Huet: ¿Cuál es su opinión sobre la producción de cuartetos de cuerdas mexicanos y de música de cámara o música electrónica?

I Arditti: Esa es una pregunta muy extensa. ¿Mi opinión? Bueno, existe mucha música buena y también mucha bastante mala. Yo creo que el s. XX fue una era experimental, la época en que la gente trataba de encontrar algo. El serialismo encabezado por Schoenberg fue un nuevo mundo musical; algunos decidieron ir en esa dirección y otros no; pero de alguna manera no hubo ninguna clase de condescendencia; el campo no se mezcló, y la gente que estaba en desacuerdo con los compositores serialistas de vanguardia no fue muy tolerante con ellos. Además tenemos otra clase de experimentos caóticos del mundo de John Cage, sin música escrita. Es una manera de experimentar, incluso Stockhausen experimentó con piezas con texto pero sin música escrita; mucha gente lo hizo. Y también tenemos a los compositores clásicos como Benjamín Britten, Michel Tippet, Shostakovich, que continúan trabajando, -como muchos otros-, en la tradición clásica. Yo creo que ahora ellos conviven más felizmente juntos. Cuando los compositores vanguardistas escribieron música nueva, la gente fue mucho más agresiva y mucho más reacia en apoyar esa clase de música. Muchos compositores se odiaban entre si y no podían aceptar que ellos no escribieran en el mismo estilo, pero yo pienso que ahora estos experimentos provocaron que la gente se animara a hacer cualquier cosa estilística que se les ocurriera, con fuerza y en voz alta. Yo pienso que lo importante ahora es hacer algo interesante y mostrar una coincidencia con su habilidad para escribir piezas atractivas musicalmente; algo interesante y cautivador para los escuchas. Y por supuesto, existen diferentes clases de escuchas. Hay una clase de escucha entrenado en Europa y en muchos otros países que conocen y siguen la música contemporánea. Algunas personas tratan de conquistar a una mayor audiencia, sin mucho éxito. Hay montones de músicos de este tipo que yo encuentro sin ningún interés. Para mí, la música tiene que ser interesante y tiene que abarcar muchas cosas: La principal, la espontaneidad, la reacción, el cómo te sientes en un concierto cuando estas escuchando algo. Por supuesto que esto significa diferentes cosas para diferentes personas. Yo supongo que existe un cierto tipo de composición cerebral para las personas que sólo escriben con el intelecto y un gran conocimiento y referencias con el pasado, lo que yo considero importante, porque es como echar mano de toda la tradición musical, sin querer empezar desde una forma nueva o desde una clase de punto de partida no intelectual. Para mí, en música, es muy importante tener una conexión con los grandes compositores del pasado.

D. Huet: Siendo el cuarteto de cuerdas una de las más importantes estructuras musicales, ¿qué potencial de expansión podemos observar en este género?

I. Arditti: ¡Oh!, pienso que nosotros somos el potencial, nosotros somos la visión y grupos como nosotros lo son también, para la continuación de la música. Nosotros no dejamos de asombrarnos continuamente porque existe mucha gente que tiene ideas; y existen algunas buenas ideas; ideas principales para la escritura de piezas, para la escritura de diferentes clases de piezas. Y nosotros recibimos cada semana nuevas piezas para consideración o para tocarse. Todo esto nos regresa a la primera pregunta acerca de por qué el cuarteto de cuerdas es tan fuerte como medio, porque lo es y porque puede sobrevivir y puede florecer y porque no se ha agotado.

D. Huet: Sin importar el año de su producción, cuáles son sus cuartetos de cuerdas favoritos y ¿por qué?

I. Arditti: Nunca contesto preguntas como esa. ¿Mi favorito? Tengo muchos favoritos. Si doy uno o dos favoritos…

D. Huet: ¿qué tal los 10 más importantes?

I. Arditti: Bueno, pienso que uno no puede ignorar a los compositores importantes de hoy, los compositores importantes de música contemporánea y supongo, los compositores que han estado asociados con el Cuarteto Arditti. Personas como Xenakis, Ligeti, Luigi Nono, Elliot Carter y Brian Ferneyhough. Estoy olvidando algunos, seguramente se me escapan muchos, pero estos nombres son fuertes personalidades en el mundo de la música. Carter, Ferneyhough produjeron una cantidad substancial de cuartetos de cuerdas y continuamente… Ferneyhough escribe continuamente. Carter escribió 5 cuartetos, el cumplirá 100 años de edad en el 2008, y me dijo:"¿Podrían disculparme por no escribir más cuartetos de cuerdas?" pero es que él tiene muchas otras comisiones para orquesta. Nosotros tenemos una pieza sinfónica suya para el año entrante porque habrá un festival en París con toda su música para cuarteto de cuerdas. El dijo: "Creo que lo que he hecho es suficiente" Y yo le dije: "Sí, y estas vivo; eso es grandioso!" Pero Brian Ferneyhough está todavía floreciendo, precisamente hoy estrenaremos su 5º cuarteto en la Sala Nezahualcoyotl. Pero existen otros compositores como Helmut Lachemnan y Wolfgang Rihm, unos compositores alemanes con los que también estamos muy cercanamente asociados, y muchos, muchos, muchos otros, que están haciendo cosas interesantes. Sólo mencioné algunos que me vienen a la memoria ahora y que considero son importantes para la escritura de cuartetos de cuerdas.

D. Huet: Ustedes tocan música de casi todos los países del mundo, ¿existe alguna clase de conexión o afinidad entre las variadas culturas musicales?

I. Arditti: No, yo creo que ustedes han perdido su gran herencia; perdieron la personalidad de la música indígena. Es decir, cuando escuchamos música contemporánea hoy no podemos decir: "Oh, esa es una pieza inglesa", o "esa es una pieza francesa", o "esa es una pieza española", o "esa es una pieza mexicana". No podemos decirlo, y no podemos decirlo porque todos los compositores tienen sus propias voces individuales. No hay una tendencia común. Si nosotros nos vamos atrás en el pasado, y observamos antes de que empezáramos, (nosotros empezamos en 1974). Si vamos atrás, al Serialismo y observamos la música de Boulez, Nono, Maderna, Stockhausen; las piezas tempranas que tenían el status de ser piezas seriales, observamos que ellos coincidieron en un punto; ellos intentaron escribir de una manera. Ellos tienen sus propias voces individuales, por supuesto, pero las cosas estaban mucho más delimitadas; hoy no lo están. Existen compositores de diferentes países que en cada país están haciendo muchas cosas distintas. Y así, conoces en México a un joven compositor influenciado por el Sr. Lachemann, y muy a menudo los encontramos. Esto es verdad. Y lo digo porque uno de los títulos del taller que ofrecemos esta semana: "Dal niente…al niente", proviene del nombre de una de las piezas de Lachenmann. Creo que perdimos cierta clase de individualidad o de nacionalidad, pero ahora tenemos la personalidad de cada compositor. Ellos algunas veces se refieren a su propia música indígena. Yo diría que ahora observamos compositores latinoamericanos con una nueva esencia rítmica. Hoy tocaremos a dos compositores británicos, menos conocidos, sin una deliberada influencia británica. Así que tú nunca puedes decir realmente de dónde vienen las cosas.

D. Huet: Ud. individualmente y con el Cuarteto Arditti ha grabado más de 150 discos compactos. Asimismo, han estrenado más música nueva que ningún otro grupo. ¿Cómo escogen las piezas que van a tocar, o aquellas que van a grabar?

I. Arditti: La mayoría de la gente piensa que escojo o que escogemos todo, pero de hecho, eso no es verdad. Quiero decir que no me gusta que se refieran al Cuarteto Arditti como una máquina, pero algunas veces podrían considerarnos una clase de máquina diplomática. Algunas veces algunas personas dicen que somos "filtros diplomáticos" porque tocamos cierta música para alguna ocasión especial, y cada ocasión es importante porque así hemos ganado nuestra reputación a lo largo de 33 años y eso nos hace ser lo que somos. Sí, muy frecuentemente nuestro agente decide. Es bastante costoso invitar al Cuarteto Arditti, es un gran esfuerzo promover una de nuestras audiciones. Comúnmente nos piden obras de compositores reconocidos; casi siempre, porque ellos quieren gente de renombre. Entonces, casi siempre es muy difícil introducir estudiantes de composición ó jóvenes compositores menos conocidos, pero existen algunas situaciones donde esto puede ser posible, como aquí. Pienso que esto es debido a nuestra visita y experiencia previa en México. Hace cinco años, la audiencia estaba bastante sedienta por conocer lo que estaba pasando; están bastante lejos de Europa y probablemente conocen lo qué está pasado en los Estados Unidos, que no es la misma clase de cosas. Sus vecinos, sus vecinos próximos, que están bastante lejos en realidad. En Europa cada cosa es bastante accesible, todas las naciones están cerca unas de otras, entonces puedes acceder a muchas cosas diferentes. Creo que aquí tenemos la posibilidad de presentar a compositores reconocidos como Lachenmann, Ferneyhough y Scelsi. Tenemos la posibilidad de hacer eso y también podemos introducir algunos otros nombres menos conocidos. Ésta fue mi idea, en realidad; el introducir los dos compositores ingleses más jóvenes, porque yo sabía que íbamos a tocar tres nuevas composiciones mexicanas, y quise que tuviéramos una especie de paralelismo para mostrarles algo de de los que está también sucediendo, con dos compositores ingleses. El hecho de que sean ingleses no tiene nada que ver con esto. La razón es porque pienso que ambos han escrito buenas obras. No apoyo particularmente la música inglesa sobre cualquier otra cosa. De hecho, por muchos años no existieron muchas piezas inglesas que fueran interesantes para nosotros. El Cuarteto Arditti es mucho más un grupo internacional. Vivimos en Londres, pero ninguno de mis colegas es inglés.

D. Huet: ¿Qué música o cuáles compositores podría recomendar a los escuchas interesados en la música nueva?

I. Arditti: Ah, eso depende de que tan aventurados quieran ser. A menudo encuentro una audiencia descendiendo hasta el profundo final, -como decimos. También existen a menudo resultados de ajedrez, que pueden ser bastante interesantes como escuchar a Xenakis o a Lachenmann. Es un mundo completamente diferente, un mundo que también involucra ruidos., quiero decir que es un mundo al que algunos escuchas de música clásica no soportan porque nunca oyen algo que los ligue o conecte; o encuentran a esta música bastante agresiva. Los instrumentos de cuerda no son tocados de una manera normal, y ellos quieren cosas muchísimo mas accesibles con respecto a la forma en la que nosotros tocamos los instrumentos, debido a que el estudio de la tradición ha sido vigorizado por la comercialización del barroco y de la música romántica. Y en el siglo XX, puedes pensar mucho acerca de cómo tocar las cosas que nosotros hacemos. Cuando nosotros estamos pensando interpretar piezas, pensamos mucho acerca de cómo hacemos esto o aquello, para esta clase de demostración de música experimental, -decimos. Experimental por el hecho de que los sonidos son muy exóticos. Nosotros tocamos los instrumentos de cuerda de una manera muy diferente. Existen otros compositores… como la música de Ligeti, en la que todo tiene grandes conexiones con el pasado, con el pasado de Hungría, como en su segundo cuarteto. El primero es por sí miso muy accesible a la audiencia de música clásica. También otro húngaro viene a mi mente, -No se por qué hay a quienes molesta este tópico-, pero György Kurtag es también alguien que esta íntimamente conectado con el pasado. Sus escritos, muchos en miniaturas, pequeñas piezas, son de alguna manera, mucho más fáciles de escuchar. El compositor francés Pascal Dusapin, a sus cincuenta años también alcanza un estilo muy comunicativo. Y nosotros escogimos para interpretar su quinto cuarteto esta noche porque es una pieza muy hermosa. Uno puede escuchar muchos compositores que tratan de ser comunicativos y para mi mente inmediatamente caen, porque ellos producen algo que es demasiado simple. Tiene que ser también un reto para la gente que conoce. Tú no puedes escribir sólo música para la gente que… para conectarte con ellos, tú también tienes que escribir música que sea interesante para las personas que entienden la tradición.

D. Huet: ¿Cuáles son los próximos proyectos del Cuarteto Arditti y los suyos propios?

I. Arditti: Yo nunca recuerdo que voy a hacer mañana y olvido lo que hice ayer.

D. Huet : ¿Y hoy?

I. Arditti: Hoy? Bueno, Sé que voy a hacer hoy. Siempre hay gente escribiendo piezas para nosotros. Probablemente no conozcan los nombres. No puedo recordar si algunos compositores famosos o reconocidos están escribiendo piezas para nosotros, pero todo el tiempo hay gente. Wolfang Rihm esta escribiendo una pieza para nosotros y el Hilliard Ensemble, que es un grupo de cantantes. La obra es una especie de dos cuartetos; este es otro nuevo proyecto que haremos en el futuro en 2008 y 2009. También James Clarke está escribiendo otra nueva pieza para este ensamble. James Clarke es uno de los compositores ingleses cuyo cuarteto vamos a interpretar esta noche. Y estoy seguro que hay, estoy seguro, una larga lista de compositores cuyas piezas vamos a interpretar, pero sus nombres no vienen inmediatamente a mi cabeza y no estoy muy seguro si la audiencia mexicana los conoce. Ivan Fedele, un compositor italiano, está justamente escribiéndonos un cuarteto de cuerdas que tocaremos en mayo en Alemania. Quiero decir que esto es así, y sigue y sigue… Ahora no puedo recordar porque estoy mucho más interesado en hoy y en lo que vamos a hacer esta noche.

D. Huet: ¿Podría hablarnos de los trabajos de los compositores mexicanos que estrenan esta semana: el de Marisol Jiménez, Juan Cristóbal Cerrillo y Manuel Rocha?

I. Arditti: Sí, bueno, nosotros siempre tratamos de conectarnos y ser comunicativos con los compositores que están en los países que visitamos. No me gustar ir a un país y sólo tocar un concierto. Algunas veces hacemos esto, por supuesto, sólo tocamos un concierto de música contemporánea y partimos. Es agradable establecer un contacto con los compositores de ahí, y tal vez tocar una de las piezas en la visita o llevárnosla para tocarla en la próxima. Es muy importante para mí, comunicarme con compositores de otros países. Y si las composiciones son buenas, tomarlas e interpretarles en otros países, lo que es extremadamente importante para los compositores. Nosotros hemos estado en México varias veces y por supuesto yo tengo un gran contacto con México y los compositores mexicanos. Hemos interpretado a varios compositores por muchos años antes de que tocáramos en México como cuarteto. Tenemos una larga asociación con Julio Estrada a quien conocí en Darmstat en 1982. Es importante buscar nuevos compositores y encontrarlos. A Cerillo lo conocimos, creo que en el año 2002 en Radar y subsecuentemente lo tomamos. El estuvo tomando cursos en Francia, dos de ellos los dimos nosotros; ahí tuvimos contacto con él. Entonces, nosotros escogimos su pieza de un taller para ofrecerla como un ancore en Bellas Artes en el año 2002. Y ahora, él escribió otra nueva pieza para el concierto de esta noche. Marisol Jiménez está viviendo en los Estados Unidos. Yo la conocí hace algunos años cuando tocamos allá. Quise conocer e interpretar su cuarteto y pienso que fue bueno porque ella no ha tenido ningún concierto aquí en México porque está estudiando en Estados Unidos. Ella en este momento esta estudiando en Stanford con Brian Ferneyhough. Pienso que es una figura joven y alguien que debe ser promocionada y dada a conocer en su propio país. Creo que esta noche es el primer recital profesional que ella tiene en México. Entonces, es agradable para nosotros estar aquí y hacer eso. Es una clase de misión que nosotros tenemos. Como dije anteriormente, somos una "máquina diplomática" para la música contemporánea. Manuel Rocha es alguien que conozco desde hace algunos años. Conocí a su madre hace 10 años. Y entonces él tocó para mí una pieza que había escrito en París para instrumentos de viento, la cual era muy ligera. Habiamos estado tratando de realizar una pieza; él es muy bueno en el mundo de la electrónica. Así que decidimos que sería bastante interesante si él escribiera una pieza para medios electrónicos; electrónica y cuarteto de cuerdas, lo que finalmente llegamos a realizar.

D. Huet: Por último, maestro, ¿Podría decirnos si escucha alguna otra música -ajena a su repertorio de conciertos-, que usted desee compartir con nosotros?

I. Arditti: Sí, mucha gente piensa que nosotros tenemos más de 24 horas en un día. En realidad me gusta escuchar música clásica; bueno, cierta clase de música clásica. Estoy ahora bastante interesado en escuchar música barroca. El último proyecto que realizamos fue con Heinrich Franz von Biber, el compositor austriaco; grabamos un disco con un violinista alemán sobre la obra de Luciano Berio y Franz Biber. Yo toqué durante tres años en la Orquesta Sinfónica de Londres entre 1976 y 1980. Entonces yo tocaba mucha música clásica y odiaba escucharla. Bueno, después de eso, 10 años más tarde aprendí a gustar de la música clásica porque ya no la tocaba tan seguido. Pienso que hay, obviamente, muchísima música contemporánea que tengo que escuchar, y también mucha que disfruto escuchar, por supuesto, otras piezas. Yo tengo que escuchar muchos cuartetos de cuerdas; tengo que escuchar las grabaciones que hacemos cuando decido editar algo. Hay mucho trabajo para escuchar cuando estas tocando todos los días; estamos muy ocupados. Entonces no tenemos mucho tiempo de sobra. Creo que preferiría una pieza silenciosa. Es por eso que no me gusta esta estancia del Hotel, hay mucha contaminación de ruido que viene de todos lados, una clase de música que realmente nadie quiere escuchar, aunque existan algunas personas que se sienten muy a gusto con ella. Y esta es una mala forma de escuchar, en tal caso prefiero mucho más el silencio..:CM:.

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